La zona y el contexto
La Catedral de Sevilla, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un testimonio de la rica historia de la ciudad, fusionando estilos gótico, renacentista y barroco. Su Patio de los Naranjos evoca su pasado como mezquita, mientras que la Giralda, antiguo minarete, ofrece una perspectiva inigualable de la urbe.